Los operadores tardan en promedio 3 a 4 días para realizar la conexión. Cuando la demanda técnica es alta, porque los técnicos hacen arreglos y desconexiones, el tiempo empieza a aumentar (igual que la impaciencia).
De acuerdo con la regulación actual, las empresas que prestan servicios de televisión tienen 15 días para instalar la conexión, después de haber sido firmado el contrato entre ambas partes. Este plazo se puede prorrogar, en caso de haber situaciones de fuerza mayor, sólo con el consentimiento del usuario.
Es importante resaltar que, el período de facturación de cobro sólo puede iniciar desde el día que ya este instalado el servicio y quede funcionando. El servicio de conexión, por política de los operadores, no tiene costo.
Si pasados los 15 días el servicio definitivamente no fue instalado, el usuario tiene derecho a disolver el contrato que fue firmado. Lo más común es que, gracias a las promociones que se adquieren, no haya un cobro anticipado no hay necesidad de solicitar ningún reintegro de dinero.
Expertos de la Comisión de Regulación de Comunicaciones, explican que, una cláusula en texto destacado en el contrato se fija el plazo máximo en el que se iniciará la prestación del servicio al suscriptor y la compensación que se reconocerá a favor del suscriptor en caso de incumplimiento.
Algunas recomendaciones:
- Lea las claúsulas del contrato, donde indican los plazos que tienen el operador para la conexión del servicio.
- Defina con el asesor comercial que le vende el servicio cuándo irá el técnico a realizar la conexión.
- Si se cumple el plazo definido con el asesor comercial, llame a la empresa. El operador tiene la obligación de informar, vía telefónica, el día de la instalación.
- Una vez cumplido el plazo para instalación de 15 días, dirijase a un punto de atención del operador para informarle, en lo posible de forma escrita, la disolución del contrato inicial.