No es una fantasía sobre cómo serán las
computadoras del futuro. De hecho, las primeras computadoras para usar
en la cabeza saldrán a la venta a finales de este año.
Operado por gestos
El HC1 es un aparato de la marca Motorola Solutions, que no debe ser confundida con la que solía parte de la misma compañía, Motorola Mobility, ahora propiedad de Google.
El aparato se parece a un auricular de teléfono
gigantesco, algo así como un híbrido entre un casco de ciclista y una
máscara antigas.
Viene en dos partes: un soporte circular que
fija el aparato en tu cabeza, y la computadora en sí es una barra de
metal curvada en un lado.
Tiene una pantalla en miniatura en el frente y para verla tienes que mirar ligeramente hacia abajo.
Una vez que el usuario se coloca el dispositivo,
puede operar la computadora usando comandos de voz; ordenándole abrir
archivos, revisar correos electrónicos o acercar la imagen de una
fotografía para ver sus detalles.
Manos libres
El HC1 tiene contectividad vía Wi-fi y Bluetooth.
La idea es que se pueda usar en ambientes de
trabajo donde la gente necesita acceder a información compleja y tener
las manos libres.
"Imaginen a alguien trepando un poste de
teléfonos para reconectar un cable. No puede estar cargando una laptop",
explica Paul Reed, director de productos de computación móviles de
Motorola.
"Con este aparato pueden obtener toda la información que necesitan para realizar el trabajo de forma segura".
Sus usuarios potenciales incluyen ingenieros de
mantenimiento en lugares remotos, trabajadores de la construcción,
arquitectos y personal retirando mercancías de una nave industrial
siguiendo complejos esquemas computarizados.
La firma con sede en Reino Unido, Ikanos Consulting, ya está desarrollando una aplicación para el producto llamada Paramedic Pro.
El sistema se diseñará para permitir que los trabajadores en una
ambulancia vean los registros médicos y envíen videos en línea al
hospital para prepararse ante la llegada del paciente.
Otra firma ha mostrado interés en el aparato,
con el fin de ayudar a sus empleados a mantener el cableado eléctrico a
alturas elevadas. Su personal tiene que descender desde un helicóptero
para hacer el trabajo, así que es fácil imaginar lo útil que les puede
resultar una computadora manos libres.
Motorola estima que venderá varios miles de estos dispositivos al año, a un costo de entre US$3.000 y US$4.000 por unidad.
Pero Reed reconoce que es improbable que el aparato llegue al público masivo.
"Es un nicho muy específico, para ciertos tipos
de empresa", aclaró, "dudo que en futuro vayamos a ir por la calle
llevando estos aparatos".
Nicho específico
Estas computadoras podrían ser útiles para el personal que trabaja en ambulancias.
Mientras el atractivo de este computador en
concreto es limitado, lo cierto es que incorpora tecnologías que podrían
saltar en algún punto al consumo masivo.
A principios de año Google publicitó su proyecto Google Glasses,
unas gafas conectadas a internet, con una cámara integrada y una
pequeña pantalla capaz de reproducir imágenes en realidad aumentada.
Lucen como una lente de diseñador con una pequeña pantalla en una esquina en lugar de lentes.
La computadora para llevar en la cabeza de
Motorola parece un tanto torpe en comparación con las gafas de Google,
pero es un producto acabado diseñado para tareas específicas y está a
punto de salir a la venta.
Por otro lado, el proyecto de Google todavía no
está del todo desarrollado y cuando los primeros modelos salgan a la
venta en 2013, su uso podría verse limitado a desarrolladores
informáticos.
Los desarrolladores tendrán que pagar US$1.500 para encargar las gafas de Google.
Ambos aparatos encajan en una categoría de tecnología conocida como computadoras portables.
Tecnología portable
Los primeros modelos de las gafas de Google podrán reservarse por un precio de US$1.500.
La consultora Juniper Research estima
que el mercado global de computadoras portables generará unos US$1.500
millones en 2014, US$800 millones más que este año.
El motor de este crecimiento son los aparatos
para hacer ejercicio, que interactúan con el celular inteligente,
incluyendo aplicaciones como las de Nike+ y Fitbit Tracker, que recopilan datos de las sesiones de entrenamiento, que luego se descargan y analizan.
Pero Juniper Research reconoce que todavía hay mucho potencial en este sector.
Predice que el deporte es el ámbito donde los
consumidores serán más propensos a usar computadoras portables, mientras
que la demanda de empresas comerciales vendrá de las compañías de
aviación y el trabajo en naves industriales, así como en aplicaciones
militares.
Todo esto es una gota en el océano comparado con
las ventas de celulares inteligentes, laptops y otras computadoras
convencionales.
Pero el punto es que se viene una era en la que
la gente interaccionará de forma distinta con las computadoras,
llevándolas en lugar de poniéndolas sobre un escritorio o metiéndolas en
el bolsillo, y donde las operarán hablando o moviendo las manos, en
lugar de tocando una pantalla o moviendo un ratón.